Taller 1: Caso clínico y Lex Artis

26.08.2025

Contexto:

El caso trata de una demanda de indemnización presentada contra un médico y un hospital, acusados de negligencia en el manejo de una fractura de muñeca sufrida por la paciente en 2015. Según la demandante, el tratamiento inicial —reducción e inmovilización con yeso— habría provocado la compresión del nervio cubital, derivando en un daño permanente. Alegó además que el médico no era especialista en traumatología al momento de atenderla y que otros profesionales del hospital no escucharon sus quejas de dolor. En primera instancia, el tribunal acogió la demanda y fijó una indemnización de 100 millones de pesos; sin embargo, la Corte de Apelaciones revocó esta decisión y rechazó la acción. 

La Corte fundamentó que los demandados cumplieron sus obligaciones, ya que no había prueba de negligencia ni de conductas dañinas. Un peritaje concluyó que el tratamiento realizado fue el correcto según la Lex Artis: la reducción de la fractura, el control radiográfico, la inmovilización y la posterior rehabilitación fueron adecuados, y no existía evidencia de errores médicos que explicaran la complicación sufrida, identificada como Síndrome de Dolor Regional Complejo, condición de causa multifactorial y poco previsible. Además, se estableció que el médico estaba legalmente habilitado para ejercer, aunque no tuviera aún la especialidad, y que su actuación fue idónea y ajustada a los estándares clínicos. Por ello, la Corte determinó que no se incumplió la obligación de medios propia de la actividad médica y rechazó la demanda en todas sus partes.

Desarrollo de la actividad:

1.-Señale cómo describiría el tipo de relación médicopaciente. ¿Qué tensiones advierte?

La relación médico–paciente que se aprecia en el caso es conflictiva y distante, marcada por una asimetría de poder. Si bien el médico cumplió con la Lex Artis según lo ratificó la Corte, la paciente refirió sentirse poco escuchada y no considerada en sus reclamos frente al dolor persistente. Esto refleja una tensión entre la confianza y la percepción de abandono: por un lado, el médico aplicó procedimientos adecuados; por otro, la paciente vivió una experiencia subjetiva de desatención y sufrimiento.

En términos bioéticos, se observa tensión entre el principio de beneficencia (intención de tratar con los medios adecuados) y el principio de no maleficencia (el daño que la paciente percibe haber sufrido). También se erosiona la confianza, valor central en la relación clínica.
 
2.-Qué reflexión generan en torno a la autonomía de la paciente, sus derechos, respecto de la información y las decisiones médicas?

El caso plantea reflexiones en torno a la autonomía: la paciente reclamó reiteradamente dolor y malestar, pero su voz no fue integrada en la toma de decisiones terapéuticas. Esto sugiere un déficit en la comunicación efectiva y escucha activa, que son parte de los derechos de los pacientes a ser informados y considerados en sus decisiones médicas.
Aunque jurídicamente se cumplió la obligación de medios, bioéticamente se vulnera el principio de respeto por la autonomía al no validar la experiencia subjetiva de la paciente ni responder con acciones claras a sus quejas. Esto también cuestiona la calidad del consentimiento informado, pues no se aprecia un proceso de diálogo continuo.

3.-Desde la Lex Artis médica, qué aspectos no están definidos adecuadamente, aún con la decisión de la Corte?
 
La sentencia de la Corte enfatiza que el tratamiento fue correcto según la Lex Artis. Sin embargo, hay vacíos relevantes:
No se aborda con claridad la dimensión comunicacional y el deber de considerar la percepción del paciente como parte del acto médico.

No se explicita cómo manejar complicaciones previsibles o poco previsibles como el Síndrome de Dolor Regional Complejo, que aunque multifactorial, requiere protocolos de seguimiento y contención.

No se define la obligación de la especialidad del médico: la Corte valida que bastaba con el título de médico cirujano, pero bioéticamente puede cuestionarse si lo más prudente era derivar a un especialista en traumatología.

En síntesis, la Lex Artis se centra en la técnica y procedimientos, pero no contempla suficientemente la relación interpersonal, la comunicación y el acompañamiento del paciente.


4.-Pregunta generadora de reflexión

 ¿Hasta qué punto un tratamiento puede considerarse correcto si cumple la técnica médica, pero no responde a la vivencia subjetiva y al sufrimiento expresado por el paciente?

 ¿Cómo debería equilibrarse la obligación de medios en medicina con la responsabilidad ética de escuchar y validar la experiencia del paciente durante todo el proceso terapéutico?

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